Kriptópolis también recibió hace unos días un artículo sobre las presuntas bondades del nuevo navegador Browzar, que se proclama seguro y sin huellas. Sobra decir que nunca salió a portada. Y la razón es sencilla: me vino rápidamente a la cabeza Browsezilla, otro maravilloso protector de la privacidad, al que Panda dejó recientemente en evidencia.
Hoy nos cuentan que Browzar es un falso nuevo navegador, construido simplemente a base de añadir 264 KB al inefable Explorer, con una página de inicio y un buscador que no pueden modificarse, que soporta cookies, ActiveX y demás, que canta toda la información... y que además está lleno de adware.
Sólo que esta vez mordieron el anzuelo la BBC, Bruce Schneier, eWeek, Wired (blog), ComputerWorld, InfoWorld, etc, etc...
Sin duda estamos ante una excelente campaña de marketing, capaz de lograr que se nos presente como positivo lo que siempre hemos considerado negativo: que "algo" nos cambie la página de inicio del navegador y nos ahogue en publicidad.
Al final va a resultar verdad que algunos sitios valen más por lo que callan que por lo que dicen.
0 comentarios:
Publicar un comentario